
Un estudio hecho en Estados Unidos develó que la oferta educacional no está preparando a los jóvenes para lo que busca la demanda laboral. Hoy la demanda busca profesionales integros, con altas capacidades para resolver problemas, trabajar en equipo, y por sobre todo, muy comprometidos con su empleadores. Sin embargo, las instituciones de formación no están entregando estas habilidades a sus estudiantes. El estudio también dejó entrever que, claramente, el mercado laboral ha tenido una transformación. En 1980 los trabajos que necesitan profesiones de alta competitividad ocupaban un 25% de los empleos del país norteamericano. Hoy esto ha crecido hasta a un 30%.
Se tiene calculado que en aproximadamente, 10 años, los trabajos que necesitan sólo estudios técnicos o básicos bajaran en un 10%, en comparación a los que se ocupan en la actualidad. Por esto, es que hoy se necesita tener una educación de calidad. En el caso de Chile, se necesita romper la brecha existente entre colegios municipalizados y privados, ya que son estos últimos los que siempre sacan los mejores resultados en la prueba SIMCE y PSU. Aunque esta tendencia ha cambiado levemente, siguen existiendo las diferencias: los niños que salen de colegios particulares tiene un mejor vocabulario y manejan más palabras que jóvenes egresados de colegios municipales.
Por esto, es que preguntas como: qué se tiene que enseñar y a quiénes, son fundamentales para este mundo tan cambiante, que además desarrolla nuevas tecnologías. Para ello es de suma relevancia que todas las personas dispongan de una educación de calidad, para que de esta manera, logren desempeñarse con habilidad en su trabajo, y también sepan manipular los nuevos avances tecnológicos, que son imprescindibles en esta nueva era. Pero lograr esto no es sencillo, es muy complejo, tal como concluyó el estudio estadounidense.
Hay que tener claro que un país que cuenta con una sólida formación escolar, es más desarrollado, ya que sus habitantes están más preparados a la hora de salir al mercado laboral. Esto se refleja en que tienen mejores salarios, mayor posibilidad de movilidad social y mejor calidad de vida. Un ejemplo de esto, puede ser Noruega, que hoy en vez de preocuparse de la cesantía, están preocupados de temas medio-ambientales. Una realidad muy distinta a la chilena.

