De un minuto a otro, todo cambió. A Ricardo le dijeron que se retirara de la empresa de metales en la que trabajó por más 17 años. “Reducción de personal”, fue lo que escuchó cuando le preguntó a su jefe la razón de su despido.
Además del nuevo colegio de los niños, las salidas a restaurantes, al cine y las vacaciones fuera de Chile, tuvieron que ser eliminadas. Sin embargo, el costo más doloroso que tuvo que sufrir esta familia fue la “renuncia” de Eliana, una mujer que los acompañó y ayudó en todo momento durante diez años.
Estas perdidas no fueron suficientes, tuvieron que cambiarse de departamento para aminorar los gastos; los gastos comunes para ellos hoy era un gasto totalmente innecesario. Tuvieron que cambiarse a una casa pequeña, que tuviera bajos costos de mantención.
Marisol Quiñones, esposa de Ricardo, tiene 42 años y es decoradora de interiores, pero a pesar de tener un título profesional, nunca ejerció como tal. Hoy se pasea por las calles repartiendo curriculums para poder costear todas las deudas que el despido de su marido dejó en la casa y para salir de DICOM. Asimismo, Marisol pretendía inaugurar una tienda de decoración en tres meses más. Todo iba viento en popa, hasta que llegó la inesperada noticia que les cambió su vida.
Ya nada volvería a ser como antes. Nada de gastos innecesarios.
A Tomás le costó entender porqué ya no habían tantas colaciones ricas como antes, a Ignacio, el del medio, el porqué de compartir su habitación con su hermano menor y a Camila, la razón de no recibir su mesada.
Sin duda, la crisis ha afectado de una u otra manera a toda la sociedad, sin discriminar clase social, sexo ni creencia. Familias como los Lizama-Quiñones han tenido que buscar diferentes soluciones para contrarrestar los efectos de la crisis y poder salir adelante.
Una vez de leer una historia como la de esta familia, pienso que tal como les pasó a ellos, le podría tocar a cualquier persona, incluso a mí.
ResponderEliminarCreo que ante momentos de crisis económicas hay que estar preparado. Con esto no sólo me refiero a que hay que cuidar el trabajo y evitar un eventual despido. Sino que durante los años prósperos de la economía, hay que especializarse en algo y ser muy "capo" en una materia para que uno no este dentro de los "despidos masivos". Macar una diferencia con respecto al resto.
Creo que esta familia supo reaccionar ante la crisis, y nunca trató de mantener las apariencias como vivir en una casa que no podían mantener, o tener a los hijos en unos colegios que no podían pagar.
Altiro se cambiaron de casa, y con esto a los niños del colegio, lo cual me parece muy bien porqur rápidamente aterrizaron a su realidad.
Es muy importante mostrar historias como estas porque suelen suceder más a menudo de lo que uno piensa y para mostrar feacientemente claros efectos de la crisis, ya que en las noticias sólo vemos quiebras de empresas, cifras de cesantía, pero nunca historias de vida, como la que le tocó vivir a esta familia que pasaron de tenerlo todo, a perder lo que habían construido hasta ese entonces.
Con este caso se demuestra que uno nunca sabe lo que puede pasar, sobre todo en momentos de crisis. Una familia que lo tenía todo, Abc1 y sin problemas de un día para otro tuvieron que cambiar completamente su estilo de vida. Nadie está libre de la crisis, a todos nos puede afectar de una u otra manera, lo importante es saber darse cuenta a tiempo que las cosas ya no son iguales que antes y así como lo hizo esta familia, "achicarse" porque si se cae en lo que muchos hacen, conservar las apariencias, sólo se consiguen más deudas y problemas.
ResponderEliminarEl ejemplo de la familia Lizama-Quiñones no es algo nuevo, uno no se imagina que esto le pasa a cualquiera y menos a alguien que tiene un trabajo estable hace tanto tiempo, sin embargo
esta crisis ha afectado a todos sin discriminar clase social. Hay que estar alerta para saber reaccionar bien a estas reseciones, mejor, siempre tener algo ahorrado, un "colchoncito" para caer en la crisis y poder enfrentarla de la mejor manera posible.
Independiente de que una crisis no le afecte económicamente a cada una de las personas de la sociedad, de alguna u otra manera recae en la vida de todos. Pero específicamente en los que sí reincide, el hecho de tener que cambiar su estilo de vida es algo que nunca imaginaron, tener que cambiar un extremo por otro y dejar de lado gustos y costumbres. Sin embargo, hay que hacerlo. Y los Lizama-Quiñones son un ejemplo de esto, de sobrellevar la vida que les está tocando vivir y no evadir los problemas. Ricardo Lizama soportó de muy buena manera la crisis económica,a pesar del fracaso y la desilusión que sintió al minuto de quedarse sin trabajo estable, se esforzó y recuperó fuerzas para salir adelante y así seguir manteniendo a su familia.
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