La crisis financiera que hoy remece al mundo, ha causado altos índices de cesantía en nuestro país, sobre todo a los trabajadores de la construcción. Esto ha afectado a familias completas, dejándolas en una condición de mucha vulnerabilidad.
Sin embargo, estar cesante, no siempre es lo mismo que no tener nada que hacer. Con la crisis y el incentivo del gobierno por sustentar en las familias la capacitación, mujeres y hombres se han visto beneficiados. Cursos de carpintería y albañilería, para hombres, y peluquería y gastronomía para mujeres se imparten en Infocap, la Universidad del Trabajador, donde no sólo llegan personas enviadas por empresas y municipalidades a capacitarse, sino también, por cuenta propia.
Para nadie es novedad escuchar que la tasa de desempleo este año cayó considerablemente, llegando incluso a las dos cifras el trimestre pasado (10,8%), sin embargo a pesar de que en los últimos 12 meses el empleo se redujo en todas las categorías (servicios comunales, sociales y personales), la única que no presentó una baja fue la de Cuenta Propia, que aumentó en los hombres por segunda vez consecutiva a una tasa de 5,5% y en mujeres continuó el incremento con un 4,6% según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Hoy, las personas están decididas a iniciar su formación superior, por esto es que van en busca de una capacitación, sobre todo en periodo de recesiones económicas. Trinidad Vidal, socióloga de la Pontificia Universidad Católica y coordinadora académica de Infocap, dice “En tiempos de crisis, la capacitación es positiva. No es la única solución pero si, una medida alternativa para muchos afectados por el desempleo. La capacitación le abre nuevas opciones a aquellos que están cesantes, y les permite diversificarse o especializarse en un área. En momentos de crisis, muchas personas deciden comenzar un trabajo como independiente, realizar pololos para asegurarse de alguna manera. En este sentido, la capacitación puede ser una gran ayuda”.
Hoy la capacitación se ha abierto como una posibilidad para poder enfrentar las crisis económica, sobre todo para aquellos empleos con mayor vulnerabilidad. Los trabajadores técnicos además pueden agrandar su curriculum especializándose en una determinada materia. Gracias a esto, pueden trabajar por su propia cuenta y poder optar a un mejor trabajo y más alta remuneración. El Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE), presentó este año proyectos para que los trabajadores puedan llevar la crisis de la mejor forma posible. Además de bonificaciones a la contratación y la reinserción laboral para mayores, crearon un programa especial: la Franquicia Tributaria. Este, es un incentivo de gobierno que beneficiará al trabajador con capacitaciones y cursos. Como se vislumbra, la capacitación se ha trasformado en unas de las puertas de escape para la crisis, que llegó hasta los núcleos familiares más vulnerables.
Sin embargo, estar cesante, no siempre es lo mismo que no tener nada que hacer. Con la crisis y el incentivo del gobierno por sustentar en las familias la capacitación, mujeres y hombres se han visto beneficiados. Cursos de carpintería y albañilería, para hombres, y peluquería y gastronomía para mujeres se imparten en Infocap, la Universidad del Trabajador, donde no sólo llegan personas enviadas por empresas y municipalidades a capacitarse, sino también, por cuenta propia.
Para nadie es novedad escuchar que la tasa de desempleo este año cayó considerablemente, llegando incluso a las dos cifras el trimestre pasado (10,8%), sin embargo a pesar de que en los últimos 12 meses el empleo se redujo en todas las categorías (servicios comunales, sociales y personales), la única que no presentó una baja fue la de Cuenta Propia, que aumentó en los hombres por segunda vez consecutiva a una tasa de 5,5% y en mujeres continuó el incremento con un 4,6% según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Hoy, las personas están decididas a iniciar su formación superior, por esto es que van en busca de una capacitación, sobre todo en periodo de recesiones económicas. Trinidad Vidal, socióloga de la Pontificia Universidad Católica y coordinadora académica de Infocap, dice “En tiempos de crisis, la capacitación es positiva. No es la única solución pero si, una medida alternativa para muchos afectados por el desempleo. La capacitación le abre nuevas opciones a aquellos que están cesantes, y les permite diversificarse o especializarse en un área. En momentos de crisis, muchas personas deciden comenzar un trabajo como independiente, realizar pololos para asegurarse de alguna manera. En este sentido, la capacitación puede ser una gran ayuda”.
Hoy la capacitación se ha abierto como una posibilidad para poder enfrentar las crisis económica, sobre todo para aquellos empleos con mayor vulnerabilidad. Los trabajadores técnicos además pueden agrandar su curriculum especializándose en una determinada materia. Gracias a esto, pueden trabajar por su propia cuenta y poder optar a un mejor trabajo y más alta remuneración. El Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE), presentó este año proyectos para que los trabajadores puedan llevar la crisis de la mejor forma posible. Además de bonificaciones a la contratación y la reinserción laboral para mayores, crearon un programa especial: la Franquicia Tributaria. Este, es un incentivo de gobierno que beneficiará al trabajador con capacitaciones y cursos. Como se vislumbra, la capacitación se ha trasformado en unas de las puertas de escape para la crisis, que llegó hasta los núcleos familiares más vulnerables.
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