jueves, 29 de octubre de 2009

La familia en tiempos de crisis y las soluciones que toman para superarla: Infocap

Infocap: la solución a la crisis dentro de las familias from Lucia Adriasola on Vimeo.

Infocap: la solución para los jefes de hogar

La crisis financiera que hoy remece al mundo, ha causado altos índices de cesantía en nuestro país, sobre todo a los trabajadores de la construcción. Esto ha afectado a familias completas, dejándolas en una condición de mucha vulnerabilidad.

Sin embargo, estar cesante, no siempre es lo mismo que no tener nada que hacer. Con la crisis y el incentivo del gobierno por sustentar en las familias la capacitación, mujeres y hombres se han visto beneficiados. Cursos de carpintería y albañilería, para hombres, y peluquería y gastronomía para mujeres se imparten en Infocap, la Universidad del Trabajador, donde no sólo llegan personas enviadas por empresas y municipalidades a capacitarse, sino también, por cuenta propia.

Para nadie es novedad escuchar que la tasa de desempleo este año cayó considerablemente, llegando incluso a las dos cifras el trimestre pasado (10,8%), sin embargo a pesar de que en los últimos 12 meses el empleo se redujo en todas las categorías (servicios comunales, sociales y personales), la única que no presentó una baja fue la de Cuenta Propia, que aumentó en los hombres por segunda vez consecutiva a una tasa de 5,5% y en mujeres continuó el incremento con un 4,6% según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).


Hoy, las personas están decididas a iniciar su formación superior, por esto es que van en busca de una capacitación, sobre todo en periodo de recesiones económicas. Trinidad Vidal, socióloga de la Pontificia Universidad Católica y coordinadora académica de Infocap, dice “En tiempos de crisis, la capacitación es positiva. No es la única solución pero si, una medida alternativa para muchos afectados por el desempleo. La capacitación le abre nuevas opciones a aquellos que están cesantes, y les permite diversificarse o especializarse en un área. En momentos de crisis, muchas personas deciden comenzar un trabajo como independiente, realizar pololos para asegurarse de alguna manera. En este sentido, la capacitación puede ser una gran ayuda”.

Hoy la capacitación se ha abierto como una posibilidad para poder enfrentar las crisis económica, sobre todo para aquellos empleos con mayor vulnerabilidad. Los trabajadores técnicos además pueden agrandar su curriculum especializándose en una determinada materia. Gracias a esto, pueden trabajar por su propia cuenta y poder optar a un mejor trabajo y más alta remuneración. El Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE), presentó este año proyectos para que los trabajadores puedan llevar la crisis de la mejor forma posible. Además de bonificaciones a la contratación y la reinserción laboral para mayores, crearon un programa especial: la Franquicia Tributaria. Este, es un incentivo de gobierno que beneficiará al trabajador con capacitaciones y cursos. Como se vislumbra, la capacitación se ha trasformado en unas de las puertas de escape para la crisis, que llegó hasta los núcleos familiares más vulnerables.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

La vida detrás de una Pyme

Con la crisis económica, la frustración se hizo presente en la vida de muchas personas que comenzaron a perder sus trabajos. Grandes empresas no fueron capaces de llevar la crisis y quebraron y la posibilidad de crear un nuevo negocio independiente no se veía tan lejana.

Las Pymes (pequeñas y medianas empresas), han sido la alternativa para muchos empresarios, como fue para Jorge Vernengo.

Untitled from Lucia Adriasola on Vimeo.

Vernengo tiene 63 años y trabaja hace 37 en el Mercado Central. Sus locales son su vida. No puede dedicarse a otra cosa porque heredó este trabajo de su padre. Dice que le gusta lo que hace, aunque quizás sea costumbre, pero que tiene sus desventajas. “A pesar de ser profesional, nunca me dediqué a ejercer mi profesión (profesor), porque mis negocios me han generado muchas satisfacciones económicas. Sin embargo, hay que asumir costos muy altos, como postergar muchas vacaciones, a la familia… etc ”.

Este hombre emprendedor partió trabajando junto a su familia con un sólo puesto en el Mercado Central: Vernengo y CIA, donde vende licores y abarrotes. Luego compró un espacio en el que creó el restaurante “El Rey del Mariscal” que ahora le arrienda a otro comerciante. Además tiene un negocio de joyas que se especializa en especial lápiz lásuli. Hoy, 13 personas, contándolo a él y a su familia, trabajan para su Pyme. “Tres son los reponedores de los estantes de los locales, dos se encargan de la compra de productos a las importadoras y a buenos precios, mis cuatro hijos junto a otros dos vendedores, mi señora y yo somos los que trabajamos en los negocios y dos contadores además de yo, vemos el tema de las finanzas.

El negocio se estableció totalmente durante Gobierno Militar. Pues antes de 1973 el Mercado Central era una central de abasto que pertenecía a la Municipalidad de Santiago y todos los comerciantes pagaban mensualmente un arriendo. Era una feria donde compraba el Santiago Antiguo. Sin embargo, Augusto Pinochet le dio la posibilidad a todos los comerciantes que en ese entonces arrendaban, de comprar sus locales a muy bajo costo y así instalarse cada uno con una pequeña Pyme. Ahí partió lo que hoy conocemos como el mercado, con muchos restaurantes. Pero Vernengo y CIA. se mantuvo como un negocio dedicado a los abarrotes y licores.

El es totalmente familiar, de lunes a domingo, el matrimonio Vernengo –junto a otros empleados-, trabajan, hasta incluso, más tarde que se cierran las puertas del gran mercado. Se quedan ordenando la nueva mercadería y haciendo las cuentas del día. El fin de semana son los hijos, Enzo y Franco, los que se encargan de que Vernengo y CIA funcione a la perfección.
Son aproximadamente 13 personas las que pertenecen a esta mediana empresa, incluyendo a familiares y conocidos. “Me siento orgulloso de lo que hemos logrado y cómo lo hemos hecho. El esfuerzo es la clave del éxito”, concluye Jorge Vernengo.

jueves, 3 de septiembre de 2009

La familia en tiempos de crisis

Ricardo Lizama, ingeniero civil industrial de 48 años, es uno de los tantos chilenos que se ha visto afectado por la crisis económica actual. Tiene tres hijos: Camila (16), Ignacio (10) y Tomás (7). El 2008 fue su última etapa en un colegio particular. Hoy, van a uno subvencionado.



De un minuto a otro, todo cambió. A Ricardo le dijeron que se retirara de la empresa de metales en la que trabajó por más 17 años. “Reducción de personal”, fue lo que escuchó cuando le preguntó a su jefe la razón de su despido.



Además del nuevo colegio de los niños, las salidas a restaurantes, al cine y las vacaciones fuera de Chile, tuvieron que ser eliminadas. Sin embargo, el costo más doloroso que tuvo que sufrir esta familia fue la “renuncia” de Eliana, una mujer que los acompañó y ayudó en todo momento durante diez años.



Estas perdidas no fueron suficientes, tuvieron que cambiarse de departamento para aminorar los gastos; los gastos comunes para ellos hoy era un gasto totalmente innecesario. Tuvieron que cambiarse a una casa pequeña, que tuviera bajos costos de mantención.



Marisol Quiñones, esposa de Ricardo, tiene 42 años y es decoradora de interiores, pero a pesar de tener un título profesional, nunca ejerció como tal. Hoy se pasea por las calles repartiendo curriculums para poder costear todas las deudas que el despido de su marido dejó en la casa y para salir de DICOM. Asimismo, Marisol pretendía inaugurar una tienda de decoración en tres meses más. Todo iba viento en popa, hasta que llegó la inesperada noticia que les cambió su vida.



Ya nada volvería a ser como antes. Nada de gastos innecesarios.



A Tomás le costó entender porqué ya no habían tantas colaciones ricas como antes, a Ignacio, el del medio, el porqué de compartir su habitación con su hermano menor y a Camila, la razón de no recibir su mesada.



Sin duda, la crisis ha afectado de una u otra manera a toda la sociedad, sin discriminar clase social, sexo ni creencia. Familias como los Lizama-Quiñones han tenido que buscar diferentes soluciones para contrarrestar los efectos de la crisis y poder salir adelante.

jueves, 27 de agosto de 2009

Educación para crecer

Para nadie es un misterio que la educación en Chile siempre ha sido un factor clave a la hora de analizar la movilidad social, los ingresos y el empleo de cada persona. Sin embargo, también ha sido un factor fundamental para medir el crecimiento y la productividad. Por esto, es que la educación es un factor clave y determinante para el bienestar económico de un país. A mayor educación mayor productividad y así, mayor crecimiento económico.

Un estudio hecho en Estados Unidos develó que la oferta educacional no está preparando a los jóvenes para lo que busca la demanda laboral. Hoy la demanda busca profesionales integros, con altas capacidades para resolver problemas, trabajar en equipo, y por sobre todo, muy comprometidos con su empleadores. Sin embargo, las instituciones de formación no están entregando estas habilidades a sus estudiantes. El estudio también dejó entrever que, claramente, el mercado laboral ha tenido una transformación. En 1980 los trabajos que necesitan profesiones de alta competitividad ocupaban un 25% de los empleos del país norteamericano. Hoy esto ha crecido hasta a un 30%.

Se tiene calculado que en aproximadamente, 10 años, los trabajos que necesitan sólo estudios técnicos o básicos bajaran en un 10%, en comparación a los que se ocupan en la actualidad. Por esto, es que hoy se necesita tener una educación de calidad. En el caso de Chile, se necesita romper la brecha existente entre colegios municipalizados y privados, ya que son estos últimos los que siempre sacan los mejores resultados en la prueba SIMCE y PSU. Aunque esta tendencia ha cambiado levemente, siguen existiendo las diferencias: los niños que salen de colegios particulares tiene un mejor vocabulario y manejan más palabras que jóvenes egresados de colegios municipales.

Por esto, es que preguntas como: qué se tiene que enseñar y a quiénes, son fundamentales para este mundo tan cambiante, que además desarrolla nuevas tecnologías. Para ello es de suma relevancia que todas las personas dispongan de una educación de calidad, para que de esta manera, logren desempeñarse con habilidad en su trabajo, y también sepan manipular los nuevos avances tecnológicos, que son imprescindibles en esta nueva era. Pero lograr esto no es sencillo, es muy complejo, tal como concluyó el estudio estadounidense.

Hay que tener claro que un país que cuenta con una sólida formación escolar, es más desarrollado, ya que sus habitantes están más preparados a la hora de salir al mercado laboral. Esto se refleja en que tienen mejores salarios, mayor posibilidad de movilidad social y mejor calidad de vida. Un ejemplo de esto, puede ser Noruega, que hoy en vez de preocuparse de la cesantía, están preocupados de temas medio-ambientales. Una realidad muy distinta a la chilena.

Siguen los proyectos

En Chile, la educación se divide en los niveles parvulario, básico, secundario y superior, y está regida por la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) de 1990.

El presupuesto del 2009 para la educación, aprobado por la Presidenta de la República y anunciado por el Ministro de Hacienda, aumentó 5,7% con respecto al del año anterior. Siendo el ministerio que más recursos recibió (más de cuatro billones de pesos) por segundo año consecutivo.


- Más del 60% de los recursos irá a las Subvenciones Escolares Preferenciales, que considera cerca de 111 mil 196 millones de pesos y beneficiará a una matrícula de 547 mil 470 niños entre pre kinder y quinto básico (más de dos billones de pesos).


- Habrá un mejoramiento de los establecimientos tradicionales (10 mil millones de pesos), además de un aporte adicional para la ampliación de espacios para la Jornada Escolar Completa (50 mil millones de pesos).


- Aumento de becas para técnicos profesionales y para estudiar en el extranjero que de 1.000 becarios el 2008 creció a 2.500 el 2009, donde se incluye Pasantías de Técnicos Nivel Superior (aproximadamente siete mil millones de pesos).


- Se incorporarán 80 mil computadores para la Educación Básica y Media.


- Se entregarán 17 millones de textos escolares (18 mil millones de pesos) y la creación de 1000 bibliotecas.

Con el objetivo de llegar a tener una educación de países desarrollados, el porcentaje que aumentó para el 2009, se refiere a aproximadamente 500 millones de dólares que se utilizarán equitativamente en todos los ámbitos del tema educacional en Chile.

Mineduc y su "compromiso" con la educación

El 12 de Junio del 2007, se dio a conocer en Chile el Plan de Mejoramiento de Infraestructura para liceos técnicos profesionales. Con este proyecto 421 institutos serían beneficiados, sin embargo a dos años y medio de la propuesta, la falta de infraestructura y recursos es lo único que ha aumentado.


Trecientos millones de pesos para equipos, construcción de nuevas salas de clases, maquinaria etc. fue lo que prometió el Ministerio de Educación (Mineduc), sin embargo hasta la fecha, sólo se ha cumplido con el 10% de la promesa, es decir menos de 50 liceos han recibido financiamiento, lo que significa que 371 de ellos aproximadamente siguen funcionando bajo precarias condiciones, con maquinaria obsoleta y donada principalmente por privados, sin respaldo alguno del Mineduc.


Algunos liceos postularon el 2007 con la esperanza de tener salas y nuevos implementos, recién este año los volvieron a llamar para realizar nuevamente todos los trámites.

En el ministerio no se reconoce ningún error, más bien consideran que se han hecho cargo responsablemente de un tema que ha estado abandonado por años, y aseguran que los procesos se demoran eso, entre dos o tres años y que cada municipio elige a que liceo enfocará antes la ayuda, se lavan las manos.


¿Cuánto dinero realmente se está destinando a la educación en Chile?, ¿Es lo suficiente para lograr mayor desarrollo como país?

En los institutos técnicos aseguran que de ahí 50 jóvenes egresarán sin aprender oficio alguno ¿Será como para preocuparse?